Salud, alimentación y sexualidad

¿Qué hábitos saludables pueden mejorar nuestra sexualidad? ¿Nuestra alimentación influye en nuestra vida sexual? ¿Existen alimentos afrodisiacos que mejoran el deseo sexual? Y el deporte y la actividad física ¿realmente mejoran nuestra satisfacción erótica?

Quisiera contaros de una forma sencilla sobre todas estas cuestiones, porque son preguntas frecuentes que nos formulan a las profesionales de la sexología, son cuestiones que interesan.

Ejercicio físico y sexualidad

Existe evidencia científica de que el deseo erótico se relaciona de forma positiva con el ejercicio físico. Dabrowska (2010) y Woods (2010) confirmaron que a mayor ejercicio menos incidencia de deseo sexual inhibido en mujeres. O lo que es lo mismo, que el deseo sexual mejora con la actividad física.

Más recientemente, estos mismos resultados se han confirmado con mujeres españolas (Núñez y Ramírez, 2017).

La actividad física, puede producir bienestar por diversos motivos: supone la liberación de endorfinas, que son sustancias químicas que producen placer, el ejercicio mejora la satisfacción con el propio cuerpo y la autoestima corporal, etc.

Aunque es cierto que no a todas las personas les gusta el deporte y son muchas las personas a las que les cuesta el gimnasio, es importante tener en cuenta que hay unos mínimos de ejercicio físico saludable que pueden ser más fáciles de cumplir (caminar una hora al día, por ejemplo).

Alimentación, hábitos saludables y sexualidad

Tener una alimentación saludable, conlleva estar sanos, tener energía y sentirse bien. Es importante tener en cuenta que para poder tener deseo sexual, es importante tener determinadas necesidades básicas cubiertas: el descanso, tener energía y no sentirnos enfermos. Si nos encontramos mal, cansados, sin energía, es normal no sentir interés por las relaciones eróticas. Parece lógico ¿verdad?

Hay investigaciones que relacionan positivamente estado de ánimo y deseo sexual: si nos sentimos bien, es más probable tener dese erótico. Por el contrario, encontrarse deprimidas o deprimidos, influye negativamente en el deseo, siendo el ejemplo más extremo la depresión clínica. Las personas con depresión experimentan lo que se llama “anhedonia”, que es la incapacidad para experimentar placer y la pérdida de interés por casi todas las actividades, incluso aquellas potencialmente placenteras, como las relaciones eróticas.

Pero, ¿qué hay de cierto en eso de que ingerir determinados alimentos puede producir deseo erótico? ¿Existen los llamados alimentos afrodisiacos? Pues lo cierto es que NO. No hay alimentos que por el mero hecho de consumirlos produzcan deseo sexual o interés por el sexo más allá del poder del placebo. Esto es así porque el deseo erótico es algo complejo y multidimensional: depende de factores muy variados y diversos, no solo de los factores físicos y biológicos.

Dicho de otra forma más sencilla: Alimentarnos bien, hacer ejercicio y estar sanas y sanos aunque son factores necesarios e importantes,  no garantizan una vida sexual satisfactoria. De hecho, la mayoría de personas que acuden a consultas de sexología son personas jóvenes y con unos hábitos más bien saludables, pero aun así tienen insatisfacciones eróticas que desean resolver.

Para entender de qué forma pueden influir los hábitos de vida, la alimentación y el ejercicio físico en la sexualidad, es importante tener claro que nuestra satisfacción erótica es el resultado de la interacción de muchos factores de diferente naturaleza: biológicos, físicos, emocionales, vivenciales, experienciales, relacionales…

Te cuento algunas cosas que pueden contribuir a mejorar la vida sexual, a solas o con una pareja:

Conócete. Especialmente, hay muchas mujeres que no han mirado nunca su vulva, ni conocen su clítoris ni han aprendido a estimularse adecuadamente para alcanzar un orgasmo. El autoconocimiento es un punto de partida importante para poder disfrutar a solas y también con parejas.

Las fantasías eróticas mejoran la satisfacción y el deseo sexual en muchas personas. Si no lo has hecho antes, ¡prueba a cultivarlas!.

Si tienes pareja, cuida lo más posible tu relación: pasad tiempo de calidad juntos.

En tus relaciones eróticas en pareja, acostúmbrate a hablar de lo que te gusta y de lo que te da satisfacción: si no lo cuentas, tu pareja no lo sabrá.

Las relaciones eróticas no son solamente el coito o la penetración. El petting, jugar, las caricias, besos, masajes… No siempre hay que seguir el mismo guión.

Tengas o no pareja, también puedes disfrutar de una vida sexual estupenda en solitario.

Imagen by Thought Catalog

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